El desierto espiritual de la sociedad moderna

En pleno siglo XXI, la religión se mantiene en bastante buena forma. Unos ocho de cada 10 seres humanos en todo el planeta siguen comulgando directa e indirectamente con alguna fe religiosa. De estos, casi todos apoyan el «teísmo» y creen en la existencia de dios, sea el que sea. Eso sí, la gran mayoría no es practicante ni va nunca a su correspondiente iglesia, sinagoga o mezquita. Esencialmente porque dichas creencias no las han elegido libre y voluntariamente, sino que les fueron impuestas a lo largo de su proceso de condicionamiento, convirtiéndose en parte de su cultura y tradición.
La noche oscura del alma

Es tal la cantidad de mentiras, apariencias y farsas que gobiernan nuestra existencia, que algunos individuos están empezando a tener sed de verdad. De su verdad. De la verdad acerca de quiénes son. Sin embargo, estamos muertos de miedo para dar el primer paso que nos conduce hasta ella. No estamos dispuestos a pagar el precio de soltar lo conocido -la identificación con el ego- para aventurarnos a lo nuevo e inexplorado: el viaje hacia el ser esencial.
El culto al ego

«Despertar» es algo que sucede de forma gradual. Y si bien suele culminar con un «momento cumbre» -una especie de «eureka» o «epifanía»-, siempre viene precedido por una serie de etapas previas arquetípicas, las cuales comparten unos determinados rasgos generales comunes.
Adictos a la infelicidad

Los pensamientos son ilusorios, pero pueden crear realidades. Para empezar, dentro de nosotros mismos. A través de un mecanismo llamado «sugestión», la mente produce un efecto psicosomático sobre el cuerpo.
Todos los pensamientos son ficticios

«Pienso, luego existo». Esta afirmación expresa uno de los errores más fundamentales de nuestra condición humana, pues equipara el pensamiento con el ser y la identidad con el pensar. En otras palabras, confunde el ego con nuestra verdadera esencia.
Encarcelados por la mente

El ego y las creencias se vehiculan a través de la mente, un instrumento con un poder espectacular. Dependiendo de cómo se utilice puede ayudarnos a cocrear una vida extraordinaria o hacerla añicos.
Lo que crees es lo que creas

En el momento de nuestro nacimiento somos un ser puro, inocente e inmaculado; una criatura desprovista de nombre, idioma y acento.
La multinacional de la fe

Ya han pasado más de 2.000 años desde que el filósofo revolucionario Jesús de Nazaret fue convertido en «Jesucristo», el hijo de dios. Y como consecuencia se fundó la religión cristiana.
El uso de sustancias psicodélicas

Si bien el misticismo es el camino natural que nos conduce al despertar y la iluminación, existen ciertas sustancias psicodélicas que inducen a una variante amplificada de la experiencia mística.
¿Con prejuicios o sin prejuicios? (Cuento filosófico)

Este cuento filosófico habla de los prejuicios que tenemos al iniciarnos en el desarrollo espiritual, y de la importancia de aceptar que los tenemos para así soltarlos y empezar de cero con la mente abierta para poder aprender.
La dictadura del ego

El ego, nuestro dictador interior, tiene ocho rasgos distintivos. Todos ellos nos hacen creer en la existencia de un yo ilusorio que está separado de los demás y del resto del mundo.
La herida de separación

La herida de separación nos acompañará por el resto de nuestra vida. Es la primera herida que se genera y desde la que empezamos a sentirnos separados del mundo y a concebir nuestro ego.
¿Eres un viajero o un turista espiritual?

Cada vez más buscadores occidentales están interesados en la filosofía oriental. Sin embargo, a la hora de adentrarse en el viaje del autoconocimiento hay algunos que se quedan en la superficie.
El león y las ovejas (Cuento filosófico)

Este cuento filosófico trata acerca del miedo a atreverse a ser uno mismo. En ocasiones, para encajar en la sociedad o en el marco de nuestra familia, intentamos ser como los demás, dejando de lado nuestras características y motivaciones. La educación es uno de estos condicionantes.
El epitafio del anciano (Cuento filosófico)

Muchos queremos cambiar el mundo, modificar las cosas para dejarlas supuestamente mejor. Sin embargo, la moraleja de este cuento nos muestra que es imposible transformar la realidad si primero no nos atrevemos a cambiar por nuestra propia cuenta. El cambio, entonces, debe empezar por nosotros mismos.
La asamblea planetaria (Cuento filosófico)

Este cuento filosófico relata a través de una alegórica conversación entre los planetas del sistema solar la importancia de las nuevas generaciones, de los niños y niñas que pueblan el mundo y que representan el futuro. Si bien estamos destruyendo nuestro propio planeta, los más jóvenes todavía pueden arreglar nuestros pecados. Representan la esperanza.
El viajero y el diamante (Cuento filosófico)

La codicia es un mal endémico en nuestra sociedad. Este cuento filosófico nos muestra que quien consigue escapar de sus garras es mucho más rico que aquel que necesita acumular bienes materiales y riquezas. Al fin y al cabo, silenciar el ruido de la mente es algo que no tiene precio.
Los niños patinando en el hielo (Cuento filosófico)

Este cuento filosófico pone sobre la mesa un tema que nos afecta a todos: el condicionamiento social. Si nos dejamos llevar por lo que los demás asumen de nosotros jamás podremos avanzar en la vida. Por eso es tan importante ignorar los pensamientos limitantes que cualquier otra persona quiera imponernos y romper con nuestras limitaciones.
El emperador y la semilla (Cuento filosófico)

Este cuento filosófico pretende mostrar la importancia de la integridad y la honestidad, incluso cuando estas virtudes puedan llegar a perjudicarnos. El trabajo y el esfuerzo siempre tienen su recompensa, aunque no siempre es la que esperamos.
El muro y los tres albañiles (Cuento filosófico)

Aunque la realidad es neutra, todo depende del punto de vista desde el que se vean las cosas, y eso es precisamente de lo que trata este cuento filosófico. Aunque para ti una tarea sea tediosa y puede que pienses que no tenga sentido alguno, para otra persona eso mismo puede ser una gran motivación. El propósito tras cada acción puede cambiar por completo su significado.
El perro y el clavo oxidado (Cuento filosófico)

Este cuento filosófico habla de la indolencia, pereza o falta de voluntad, y de cómo a veces necesitamos caer en el pozo más profundo para reaccionar y transformar nuestra vida en lo que realmente deseamos.
Los camellos atados a las estacas (Cuento filosófico)

Este cuento filosófico habla del condicionamiento, de cómo en ocasiones nos dejamos adoctrinar por la sociedad y permitimos que nos corten las alas incluso cuando sabemos que, en realidad, podemos ser libres para hacer lo que realmente queremos. La estaca invisible puede ser la más real de todas.
El valor del anillo (Cuento filosófico)

Este cuento filosófico nos cuenta que todos llevamos dentro algo de valor incalculable. Sin embargo, no todo el mundo es capaz de ver nuestras virtudes, así que no hay que dejarse llevar por la frustración. Llegará el momento en el que consigamos sacar lo mejor de nosotros mismos.
La grieta en la presa opulenta (Cuento filosófico)

Este cuento filosófico presenta la problemática que implica centrarse únicamente en los aspectos más superficiales de la vida, y en las consecuencias que puede tener pensar solo en lo que piensan los demás de nosotros, cuando eso es precisamente lo menos relevante.