El miedo al cambio

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Por Borja Vilaseca

Tenemos tanto miedo al cambio, que muchos nos aferramos a mecanismos de defensa como el autoengaño, la resignación, la arrogancia o la pereza para no cuestionar las creencias con las que hemos creado nuestra identidad.

Cuenta una historia que el joven rey de un imperio lejano se cayó un día de su caballo y se rompió las dos piernas. A pesar de contar con los mejores médicos, ninguno consiguió devolverle la movilidad. No le quedó más remedio que caminar con muletas. Debido a su personalidad orgullosa, mandó publicar un decreto por el cual se obligaba a todos los habitantes a llevar muletas. Del día a la noche, todo el mundo comenzó a arrastrarse –en contra de su voluntad– con el apoyo de dos palos de madera. Las pocas personas que se rebelaron fueron arrestadas y condenadas a muerte. Desde entonces, las madres fueron enseñando a sus hijos a caminar con la ayuda de muletas en cuanto comenzaban a dar sus primeros pasos.

Y dado que el monarca tuvo una vida muy longeva, muchos habitantes desaparecieron llevándose consigo el recuerdo de los tiempos en que se andaba sobre las dos piernas. Años más tarde, cuando el rey finalmente falleció, los ancianos que todavía seguían vivos intentaron abandonar sus muletas, pero sus huesos, frágiles y fatigados, se lo impidieron. Acompañados por sus inseparables muletas, en ocasiones trataban de contarles a los más jóvenes que años atrás la gente solía caminar sin la necesidad de utilizar ningún soporte de madera. Sin embargo, los chicos solían reírse de ellos.

Movido por su curiosidad, en una ocasión un joven intentó caminar por su propio pie, tal y como los ancianos le habían contado. Al caerse al suelo constantemente, pronto se convirtió en el hazmerreír de todo el reino. Sin embargo, poco a poco fue fortaleciendo sus entumecidas piernas, ganando agilidad y solidez, lo que le permitió dar varios pasos seguidos. Curiosamente, su conducta empezó a desagradar al resto de habitantes. Al verlo pasear por la plaza, la gente dejó de dirigirle la palabra. Y el día que el joven –ya recuperado– comenzó a correr y a saltar, ya nadie lo dudó; todos creyeron que se había desquiciado por completo… En aquel reino, donde todo el mundo sigue llevando una vida limitada caminando con la ayuda de muletas, al joven se le recuerda como “el loco que caminaba sobre sus dos piernas”.

LA INFLUENCIA DE LA SOCIEDAD
“Sé obediente. Estudia. Trabaja. Cásate. Ten hijos. Hipotécate. Mira la tele. Pide préstamos. Compra muchas cosas. Y sobre todo, no cuestiones jamás lo que te han dicho que tienes que hacer.”
(George Carlin)

No hay nadie a quien culpar. Pero lo cierto es que desde el día en que nacemos se nos adoctrina para que nos convirtamos en empleados sumisos y consumidores voraces, perpetuando el funcionamiento insostenible del sistema. Así es como, al entrar en la edad adulta, seguimos la ancha avenida por la que transita la mayoría, olvidándonos por completo de seguirnos a nosotros mismos, a nuestra voz interior. Por el camino nos desconectamos de nuestra verdadera esencia –de nuestros valores y principios más profundos–, construyendo una personalidad adaptada a lo que nuestro entorno más cercano espera de nosotros.

Si bien la sociedad y la tradición ejercen una poderosa influencia sobre cada uno de nosotros, en última instancia somos libres para tomar decisiones con las que construir nuestro propio sendero en la vida. Es una simple cuestión de asumir nuestra parte de responsabilidad. Sin embargo, tomar las riendas de nuestra existencia nos confronta con nuestro miedo a la libertad. De ahí que si parece que nada se transforma es porque –en primer lugar– la mayoría de nosotros nos resistimos a cambiar.

Prueba de ello es que tendemos a ridiculizar e incluso oponernos fieramente a procesos y herramientas –como el autoconocimiento y el desarrollo personal– orientados a cambiar nuestra mentalidad. Más que nada porque dicha actitud implicaría dar el primer paso hacia una dirección aterradora: cuestionarnos a nosotros mismos. Es decir, al sistema de creencias con el que hemos creado nuestro falso concepto de identidad.

LOS SIETE ENEMIGOS DEL CAMBIO
“Formamos parte de una sociedad tan enferma que a los que quieren sanar se les llama raros y a los que están sanos se les tacha de locos.
(Jiddu Krishnamurti)

Al obedecer las directrices determinadas por la mayoría, hacemos todo lo posible para no salirnos del camino trillado, rechazando sistemáticamente ideas nuevas, diferentes y desconocidas. No nos gusta cambiar porque a menudo lo hemos hecho cuando no nos ha quedado más remedio. Por eso lo solemos asociar con la frustración y la vergüenza que conlleva sentir que nos hemos equivocado. O peor aún: que hemos fracasado. De ahí las tan pronunciadas sentencias: “¡Yo soy así y no pienso cambiar!” “¡Los que tienen que cambiar son los demás!”

Tanto es así, que existen siete mecanismos de defensa cuya función es la de garantizar la parálisis psicológica de la sociedad. En esencia, representan las principales motivaciones subyacentes de todas aquellas excusas que nos contamos a nosotros mismos para no cambiar. Estos mecanismos psíquicos nos llevan a tomar decisiones y a adoptar actitudes y comportamientos que van en contra de nuestro bienestar. O más concretamente, en contra de la posibilidad real de promover un cambio constructivo en nuestra manera de ver, entender y disfrutar de la vida.

El primer mecanismo de defensa es el miedo. Sin duda alguna, el más utilizado por el statu quo como elemento de control social. Cuanto más temor e inseguridad experimentamos los individuos, más deseamos que nos protejan el estado y las instituciones que lo sustentan. Basta con bombardear a la población con noticias y mensajes con una profunda carga negativa y pesimista. Sobre todo porque está demostrado que estos se instalan en algún oscuro rincón de nuestro inconsciente, alimentando así a nuestro instinto de supervivencia. Además, cuando vivimos con miedo nos sentimos mucho más vulnerables y amenazados. Y al buscar todo tipo de seguridades y certezas, cerramos las puertas de nuestra mente y nuestro corazón a lo nuevo y lo desconocido.

AUTOENGAÑO Y NARCOTIZACIÓN
“Nadie es más esclavo que quien falsamente cree ser libre.”
(Johann W. Goethe)

Dado que el cambio es el mayor enemigo del miedo, enseguida aparece en escena el autoengaño. Es decir, mentirnos a nosotros mismos –por supuesto sin que nos demos cuenta– para no tener que enfrentarnos a los temores e inseguridades inherentes a cualquier proceso de transformación. Para lograrlo, basta con mirar constantemente hacia otro lado, tratando de no pensar ni hablar sobre aquellos temas y asuntos que puedan incomodarnos.

Por esta razón, el autoengaño suele dar lugar a la narcotización. Y aquí todo depende de los gustos, preferencias y adicciones de cada uno. Lo cierto es que la sociedad contemporánea promueve infinitas formas de entretenimiento, que nos permiten evadirnos de nuestros pensamientos, emociones y estados de ánimo las 24 horas del día. Así es como intentamos sepultar nuestra latente crisis existencial. Dado que en general huimos permanentemente de nosotros mismos, lo más común es encontrarnos con personas que –al igual que nosotros– no van hacia ninguna parte.

Con el tiempo, esta falta de propósito y de sentido suele generar la aparición de la resignación. Cansados físicamente y agotados mentalmente, decidimos conformarnos, sentenciando en nuestro fuero interno que “la vida que llevamos es la única posible”. Es entonces cuando asumimos definitivamente el papel de víctimas frente a nuestras circunstancias y, por consiguiente, frente a la vida. Esta es la razón por la que solemos culpar a los demás y a nuestras circunstancias por todo aquello que no nos gusta acerca de nosotros y de nuestra vida.

ARROGANCIA Y CINISMO
“Ninguna persona cambia hasta que su situación deviene insoportable.”
(José Antonio Marina)

Puesto que el victimismo se sostiene sobre un sistema de creencias erróneo y limitante, en caso de sentirnos cuestionados solemos defendernos impulsivamente por medio de la arrogancia, muchas veces disfrazada de escepticismo. Esta es la razón por la que solemos ponernos a la defensiva frente a aquellas personas que piensan de forma diferente a nosotros, insinuándonos que el cambio todavía es posible. Al mostrarnos soberbios e incluso prepotentes, lo que intentamos es preservar nuestra identidad rígida y estática, de manera que no nos veamos obligados a cambiar.

En el caso de que sigamos posponiendo lo inevitable, la arrogancia suele mutar hasta convertirse en cinismo. Sobre todo tal y como se entiende hoy en día. Es decir, como la máscara con la que ocultamos nuestras frustraciones y desilusiones, y bajo la que nos protegemos de la insatisfacción que nos causa llevar una vida de segunda mano, completamente prefabricada. Tal es la falsedad de los cínicos, que suelen afirmar que “no creen en nada”, poniendo de manifiesto que en realidad no creen en sí mismos.

Por último, existe un séptimo mecanismo de defensa: la pereza. Y aquí no nos referimos a la definición actual, sino al significado original que nos revela su raíz etimológica. Así, la palabra “pereza” procede del griego acedia, que quiere decir “tristeza de ánimo de quién no hace con su vida aquello que intuye o sabe que podría realizar”. No importa la edad que tengamos. Ni lo desoladoras o adversas que sean nuestras circunstancias actuales. Estamos a un solo pensamiento de dar el primer paso. Nadie dijo que fuera un proceso fácil. Pero para empezar a vivir nuestra propia vida –y no la de otros– el cambio es sin duda nuestro mejor aliado.

Artículo publicado por Borja Vilaseca en El País Semanal el pasado domingo 15 de julio de 2012.

49 comentarios
  1. Silvia Maquera Maron
    Silvia Maquera Maron Dice:

    Genial, me gustó mucho me refirma en algunos aspectos y no me queda claro otras situaciones, entendiendo la fuerza que ejercen los paradigmas culturales que carga cada individuo lo cual es cierto está en nuestro inconciente, la pregunta es ¿cómo es que se puede iniciar cambios si no vamos a encajar en el colectivo común, se podra tener la suficiente capacidad de resiliencia ante las frustraciones? ¿Es crear un mundo personal tan aislado? ¿Qué habilidadades de afrontamiento existen?, en fin lo tengo muy claro lo primero superar el miedo, como dice J Becker cuando un paradigma cambia todo vuelve a cero, gracias por la información, vital

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    • María
      María Dice:

      No creo que todo vuelva a cero, sólo que cambia la perspectiva, se aplica la experiencia y nuestras información de base desde otro ángulo.
      Todos estamos conectados, la diferencia está en que cada cual tiene una frecuencia vibratoria diferente. Los cambios son personales siempre buscando tu esencia.

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    • lourdes
      lourdes Dice:

      Hace años intendente cambiar .mi vida, tenia 17 años( ahora tengo 55) y si el precio era muy alto…Soy mujer
      El precio era la soledad y el rechazo
      Hoy es mas fácil,hoy estoy en ello

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    • Esther
      Esther Dice:

      Hola Silvia, me gustan tus preguntas y desde mi experiencia, por pertenecer a la minoría por mi discapacidad, te doy la razón en lo duro que es ser el “raro”, pero también es muy gratificante cuando otras personas cambian su perspectiva tras conocerlas. Y eso creo que responde a la segunda pregunta, no se trata de aislarse, pienso que se trata de respetar el seguir del resto de la sociedad pero tu funcionamiento es otro y se pueden sacar más ideas de mentes distintas. ¿Quien dijo que lo mejor es que todos pensemos igual? La última pregunta no se responderla, creo que cada uno tenemos unos puntos fuertes que son los que nos ayudan en las situaciones difíciles y ahi entra en juego el autoconicimiento del que habla el artículo. Te animo a que seas quien quieras ser, el resto viene solo. Saludos!

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      • MarcoPolo
        MarcoPolo Dice:

        Para mí la respuesta a la última pregunta es vivir el ahora a cada momento mientras sea
        posible, por que creo que la clave es ser inteligente analizar el sistema e intentar fluir con él. Para vivir el ahora sugiero practicar meditación y yoga o cualquier deporte (en mi caso surf, skate, escaladay yoga) o actividad artística (fotografia, musica, pintura, carpintería) que no te permita pensar en nada mas y sin frustraciones y ni juicios. También cuidarse para estar lo mas sano posible a traves de la nutrición , querer y aceptar primero a tu gente mas cercana y luego a todos los demás. Finalmente tras seguir estás pautas sentirás lucidez e inspiración (cada uno la suya) y al ponerlas en práctica encontras tu auto realización. Una vez obtenido esto comparte y ayuda a quiénes ceas interesados! Suerte en tu camino hacia la luz

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    • Silvia
      Silvia Dice:

      Silvia, hay muchas personas que estamos en el camino del cambio, entonces no tengas miedo de quedar sola,encuentra a otros con quién comunicarte ytransitar lo en compañía

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    • sil
      sil Dice:

      Excelente tus interrogantes… para nuestro ser interno…. solo hay q animarse a leer las respuestas, q mas un de nosotros sabemos q están….
      Namaste

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    • Norma M.Palombo
      Norma M.Palombo Dice:

      Es bravo pero vale la pena intentarlo. Estoy en la mitad de mi vida pero no me quiero quedar sin hacer lo me parece que puede ser un salto positivo para todos: eso si de trabajo gustoso y elegido que te lleve a cumplir sueños!!!!!!

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  2. Alberto
    Alberto Dice:

    Todo eso ya se sabe perfectamente, yo he abandonado la música porque no me da para vivir sanamente, a parte de que se me hace insoportable ser escoria a ojos de los demás… He sido mendigo, he viajado por el mundo y he vivido bajo el paradigma de diferentes culturas, y si… Todo lo que dices es cierto, miedos, pereza, irresponsabilidad, todo lo que produce el efecto rebaño, pero no perdamos de vista que somos presos, militarmente hablando, el mundo ha sido conquistado y sometido por la fuerza y el efecto rebaño existe porque si das problemas te matan y se acabó, si, te matan y se acabó, si no actúas como oveja, la masa te desprecia… El loco que caminaba sobre sus piernas murió solo, con unas piernas preciosas, pero solo humillado, insultado, día a día, hora a hora. Es fácil hablar como tú desde la teoría y llenar tu texto con frases de krishnamurti y Goethe pero hazlo, échale valor y hazlo de verdad, nada de medias tintas, vive con rigor ese cambio un solo día y me cuentas luego que tal, mi wasap 606604890 Alberto. Yo lo he hecho y es insoportable. O vamos todos a una o sufres tanto que no merece la pena vivir. Así que yo oveja y cuando vea que el rebaño reacciona yo me uniré pero remar uno para el las opuesto a muchos es agotador, infructuoso, absurdo. Es triste pero es así.

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    • Alvaro Blanco
      Alvaro Blanco Dice:

      De acuerdo contigo también, pero con el texto también, depende de como se interprete y aplique.
      “Ni tanto ni tan calvo” como se dice, no es necesario llegar a los dos extremos. Pienso que el hecho de ser consciente de la situacion y trabajar con las circunstancias ayuda ya mucho en la situacion. Seguir el corazon puede o no funcionar segun cada persona y sus circunstancias. Seguir hasta cierto punto el modo de vida marcado por la sociedad en la que se viva, con el pago de sus facturas, un trabajo que te permita pagarlas , etc, no fuerza a hacer lo que te digan y seguir como oveja al rebaño ciegamente. Sigues hasta cierto punto siguiendo tu propio criterio y ajustandolo a las necesidades del momento 🙂

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    • Lucrecia 63
      Lucrecia 63 Dice:

      Totalmente de acuerdo contigo Alberto, que facil es hablar de cambio y no ser del rebaño…..Por que no habla de las malas consecuencias que, a veces, producen ser el distinto, el raro, el que gana poco porque decidio luchar por trabajar en lo que le gustaba en lugar de en lo que le convenia….. La idea del cambio y afrontar miedos es por supuesto muy importante pero hay que discernir que cambios te pueden beneficiar y cuales no….y ahi reside deosde mi punto de vista el problema real. En que grado debo cambiar? 90 grados? 180? 360? Lo dificil estriba en sopesar correctamente las ventajas e inconvenientes del cambio. La vida ya es dura y dificil como para q encima tu entorno te rechace por distinto, aunq hayas tenido el arrojo necesario para cambiar tu vida. Y si Alberto, es triste pero asi.

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    • Emerson
      Emerson Dice:

      Al comienzo mataron a muchos por caminar en dos piernas… Pero el loco que caminaba en dos piernas vivió de acuerdo a lo que sentía, siguió su deseo de andar libre, correr y saltar. Fue criticado por muchos, pero seguramente también fue una fuente de inspiración para otros que lo vieron y que en el fondo de su corazón también deseaban correr velozmente. Así que no necesariamente tuvo que morir solo… Y aún la muerte es un riesgo que hay que correr cuando se quiere ser libre, si tus deseos son tan fuertes que no seguirlos son como una muerte en vida.

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    • Alvaro Blanco
      Alvaro Blanco Dice:

      La “zona de confort” no tiene por qué ser tan radical, puede ser a muy diferentes niveles. Salir de cualquier rutina que consideramos comoda para hacer algo nuevo, o hacer algo que queriamos hacer y no habiamos hecho por no arriesgarnos a perder cierta comodidad ligada a una rutina o cierta sensacion – muchas veces ilusoria-, por ejemplo, es salir de la zona de confort. No es necesario cambiar de trabajo, de profesion, de ciudad o pais.

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  3. Teresa Pino
    Teresa Pino Dice:

    Interesantísimo¡¡,,,,
    Me ha captado totalmente mi atención.
    Artículo para reflexionar y releer, por la veracidad de su contenido
    Gracias por compartitlo

    Responder
  4. Mariuks
    Mariuks Dice:

    Estoy pasando por una crisis existencial y creo que esto me dio un gran empujon a lo que yo quiero entender de mi no de las personas que me rodean siendo asi y ver que yo tengo un problema existencial no se que quiero ni para donde voy o con quien quiero estar, espero y pudan subir mas informacion de este tipo gracias.

    Responder
  5. Isabel
    Isabel Dice:

    Simple y conciso el artículo me agrado, ojalá se aplicará en talleres, suele ser eficaz, en los cambios propios de cada etapa cuesta mucho adaptarse por preconceptos etc…

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  6. GLADYS LILIANA BUSTOS
    GLADYS LILIANA BUSTOS Dice:

    Gracias, muy claro!, me ayudo a reeplantearme aspectos de mi vida, como el miedo, un freno terrible. que si no lo afronto, me lleva puesta!!

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  7. Ana Sofia
    Ana Sofia Dice:

    Excelente artículo…
    no sólo su lectura sino la invitación a la reflexión … Para muchos significa replantearse cosas… derribar los paradigmas. … etc…etc … además los comentarios enriquecen y lo hacen más dinámico. … interesante todo. ..

    Responder
  8. Jorge Herrera
    Jorge Herrera Dice:

    Que lástima no haber tenido oportunidad de haber leido esto hace años, me hubiese ayudado muchísimo en mi vida, pero lo haré llegar a mis hijas y nietos y ojalá lo lleguen a comprender. Un saludo

    Responder
  9. LULA
    LULA Dice:

    Interesante y concreto !
    Me ayuda muchísimo me ayuda y refuerzo lo vengo haciendo hace buen tiempo.. me ha costado y me sigue costando porque el “rebaño” es grande .. pero tengo grandes satisfacciones personales y aún contra viento y marea lo hago profesionalmente .. me hace sentir bien!
    Gracias es muy util este aporte.

    Responder
  10. Tito
    Tito Dice:

    Si miramos en nuestro entorno, y vemos lo diferentes que somos, con la cantidad de atrocidades que cometemos y gente sin principios que existe, como no haya normas y disciplina, nos destruiríamos, porque somos así, el resto es soñar.

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  11. mari
    mari Dice:

    Muy interesante recordar restos temas. Los políticos y los medios de comunicación menos imparciales saben mucho de esto, de lo de meter MIEDO, para que la gente se paralice y no reaccione y prefiera “quedarse como está”, el famoso “más vale malo conocido… “. Como por ejemplo el avisar de medidas de recorte cada viernes, en vez de todas de golpe para mantener el MIEDO, y /o con el miedo que eso suponía a todos los trabajadores de las empresas hasta la semana siguiente, enrareciendo el ambiente entre compañeros (también con los ERES larguísmos, que tardan a veces un año en decir a quién va a ser los que echan, dicen al principio número de despidos, pero no los nombres), el también famoso “divide y vencerás”.

    Eso sobre el miedo. Y respecto al texto de las muletas, me recuerda a lo que pasa en Navarra con el euskera. Hay aún montón de textos que demuestran que el euskera estuvo aqui hace mucho tiempo, otra cosa es que luego con la dictadura se prohibiera. y el miedo a lo desconocido contra otras culturas de inmigrantes, no solo de idiomas…

    Responder
  12. Jerónimo B
    Jerónimo B Dice:

    Creo que en mayor o menor medida prácticamente todo el mundo puede estar de acuerdo, si no total parcialmente, con las reflexiones propuestas. Sin embargo a mí me surge una duda y tiene.que ver con la causa de este comportamiento generalizado. No parece sencillo ni gratuito salirse de semejantes pautas ¿ Es acaso una ventaja evolutiva desde el punto de vista colectivo ? ¿ O tal vez lo fue en su momento y ahora es más bien un inconveniente mantener estas actitudes ? Que sea tan universal debe tener una motivación importante. Otra duda que me surge es si esta concienciación del poder del miedo puede únicamente surgir en el contexto de sociedades más o menos avanzadas, digamos con las necesidades básicas cubiertas o no. El mecanismo en si probablemente esté en todas las sociedades. La concienciación quizás únicamente cuando la sociedad pueda permitirse el lujo de constatarlo.

    Responder
    • Emma Garcia
      Emma Garcia Dice:

      Estoy de acuerdo con Ud Jerónimo B. En pocas palabras,mientras los seres humanos no tengan las condiciones mínimas de supervivencia(alimentos,vivienda,atención medica,medicamentos,etc), no puede pensar ni en cambio ni en nada.Con todo eso estoy de acuerdo,uno puede cambiar la realidad si las condiciones son propicias.Con hambre o miseria no se puede ni pensar.Por eso creo que nada es absoluto, y sigo pensando que el ser humano piensa según vive, un ser humano con todas sus necesidades cubiertas no piensa igual al que vive en la miseria. Así de simple.Todo es relativo.

      Responder
  13. Enriqueta Caro
    Enriqueta Caro Dice:

    Hola! ¿Cómo nos duele la verdad de frente.? Es así, el miedo es mi fantasma, mi sombra y mi gran muralla. Tan sólo está en la mente de uno y la necesitamos para justificarnos.

    Responder
  14. Fernando
    Fernando Dice:

    Es muy bueno el mensaje sabes los miedos nos frenan ha hacer muchas cosas en la vida, hace 30 años mi esposa y mis 4 hijos salimos a conocer un nuevo mundo , sin hablar ingles ni tener a nadie donde veniamos, tuvimos que cambiar todo, pero cuando estuvimos aca aunque me trataron de loco irresponsable nos dimos cuenta que estabamos viviendo un mundo irreal, los que tengan deseo de hacer algo tiene que dejar el miedo y no escuchar a los que ponen trabas en el camino un abrazo desde autralia

    Responder
  15. Gabriel
    Gabriel Dice:

    el cambio es de adentro hacia afuera si intentas combiar todo desde afuera te vas a frustrar. si cambias desde adentro vas a brillar y vas a ser diferente y vas a dar de lo que tienes a los demas

    Responder
  16. Myrian
    Myrian Dice:

    Creo que todos siempre sentimos um poco de miedo a los cambios,mas si se trata de hacer un cambio radical en nuestra vidas pero es necesario salir de la zona de confor para poder medir de lo que verdaderamente somos capaces

    Responder
  17. Miguel
    Miguel Dice:

    Buenas! El ser humano, es un ser social. Y cuando esté preparado para ese nuevo cambio y avance. El siguiente paso tendrá que ser de los mano de todas esas personas que han querido ese cambio y será un apoyo mutuo
    Yo aún estoy a la espera de dar el salto ,pero veo el ejemplo de muchas personas y eso es una fuerza de empuje, y cuando yo lo haga, mi ejemplo será para otras personas. Un saludo

    Responder
  18. Josue
    Josue Dice:

    Durante años creí que siendo artista uno vive al margen de la corriente que arrastra a la mayoría.. Leyendo este artículo me he dado más cuenta que nunca de lo falso que es esta creencia. Los artistas vivimos tambián en un mundo de prejuicios, llenos de miedos, autoengaño, ¡narcotización, como no! Huyendo de nuestro verdadero yo y bañados en la arrogancia. Lo que quiero decir, y recordar, con todo esto es que ¡cuidado!, “Nadie es más esclavo que quien falsamente cree ser libre.”
    (Johann W. Goethe)

    Responder
    • Leticia
      Leticia Dice:

      Muy buena reflexión; Josue comprendo a donde la direccionas, y el sentido de la frase “NADIE ES MAS ESCLAVO QUE QUIEN FALSAMENTE CREE SER LIBRE” (Johan W.Goethe)

      Responder
  19. Leticia
    Leticia Dice:

    Muy acertada reflexión; Josue comprendo a donde la direccionas, y el sentido de la frase “NADIE ES MAS ESCLAVO QUE QUIEN FALSAMENTE CREE SER LIBRE” (Johan W.Goethe)

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