¿Alivio, suicidio o curación?

Existen tres maneras muy diferentes de afrontar el infierno psicológico que experimentamos cuando nos adentramos en la noche oscura del alma. Es decir, cuando nuestras circunstancias nos desbordan y nuestra situación de vida se vuelve inaguantable. La primera es la más común de todas. Se trata de recurrir a la «medicación».