El desierto espiritual de la sociedad moderna

En pleno siglo XXI, la religión se mantiene en bastante buena forma. Unos ocho de cada 10 seres humanos en todo el planeta siguen comulgando directa e indirectamente con alguna fe religiosa. De estos, casi todos apoyan el «teísmo» y creen en la existencia de dios, sea el que sea. Eso sí, la gran mayoría no es practicante ni va nunca a su correspondiente iglesia, sinagoga o mezquita. Esencialmente porque dichas creencias no las han elegido libre y voluntariamente, sino que les fueron impuestas a lo largo de su proceso de condicionamiento, convirtiéndose en parte de su cultura y tradición.