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Lecturas recomendadas

Si bien la experiencia personal es la base del aprendizaje que perdura con el paso del tiempo, algunos libros tienen un poder transformador, que nos permite conocer y comprender nuestra condición humana y el sentido de nuestra existencia. Así, la experiencia de leer puede cambiarnos por dentro, lo que repercute en nuestra interacción con lo que vivimos afuera. Y no sólo eso: la lectura también nos estimula a que reflexionemos y pensemos por nosotros mismos.

A continuación reseño un breve listado de libros que pueden aportar bases teóricas sobre psicología y espiritualidad, a partir de las que cada persona podrá sacarle mayor partido a su experiencia personal o puesta en práctica. Están ordenados de manera que la lectura de uno facilite la comprensión del siguiente, pero sólo es una sugerencia personal.

La patología de la normalidad, de Erich Fromm (Ediciones Paidós Ibérica)

El arte de amar, de Erich Fromm (Ediciones Paidós Ibérica)

El hombre en busca de sentido, de Viktor Frankl (Herder Editorial)

La alegría de ser tú mismo, de Darío Lostado (Editorial Dilema)

La sabiduría del Eneagrama, de Don Richard Riso y Russ Hudson (Ediciones Urano)

Un nuevo mundo, ahora, de Eckhart Tolle (Random House Mondadori)

La libertad primera y última, de Jiddu Krishnamurti (Editorial Kairós)

Dijo el Buda, de Osho (Editorial Kairós)

Más allá del ego, de Roger Walsh y Frances Vaughan (Editorial Kairós)

Mensajes para elevar la conciencia, de Darío Lostado (Editorial Dilema)

Mensajes para elevar la conciencia

portada mensajes elevar conciencia
Mensajes para elevar la conciencia, de Darío Lostado (Editorial Dilema)

“No es difícil ver y observar que la gran deficiencia y falla humana es vivir inconscientemente de sí mismo. Es triste pensar que somos conciencias inconscientes de sí mismas. El mundo no está lleno de gente mala, como frecuentemente se dice. El mundo está lleno de gente inconsciente e ignorante de lo que hace y sobre todo ignorante de lo que es. (…) Todas las maldades y abusos inhumanos son fruto de la ignorancia e inconsciencia. No se diga que el que obra mal se da cuenta de que actúa mal. No es suficiente. Aunque se dé cuenta de que obra mal, sigue siendo inconsciente e ignorante de sí mismo. Si tuviera una elemental conciencia de sí, con toda seguridad actuaría de otra manera mucho más adecuada. (…) Cada momento en que estoy presente a mí mismo, estoy en La Verdad y esta es La Realidad. Ver La Verdad y distinguirla de todo lo ilusorio que la rodea es estar despierto. Y mantenerse en esa luz es la máxima felicidad. Solamente La Verdad, vivir en Ella, nos hace libres y felices. (…) Alguien dijo: “No pretendas enseñar a cantar a un cerdo porque pierdes el tiempo e irritas al cerdo”. Cuando alguien no tiene la demanda interior de conocer La Verdad, es inútil predicarle, hablarle y tratar de convencerle de algo. Si no tiene anhelo interno de conocer La Verdad, con tus palabras solamente lograrás irritarlo y provocar en él una resistencia y un rechazo a lo que intentas comunicarle. Algunas personas bienintencionadas presionan moralmente a algunos seres queridos a leer o asistir a conferencias sobre temas espirituales, sin que ellos sientan ninguna aspiración o deseo hacia ello. No es aconsejable. Llegará el momento en que ellos sientan la demanda interior. Pero quizás ahora no es el momento justo.”

Más allá del ego

Portada Más allá  del ego

Más allá del ego, de Roger Walsh y Frances Vaughan (Editorial Kairós)

“Las experiencias transpersonales son aquellas en que se da una expansión de la conciencia más allá de los límites habituales del ego. (…) La afirmación de que las experiencias místicas no se pueden comunicar verbalmente ha sido tradicionalmente acogida con poca simpatía. Sin embargo, es posible que este enunciado sea razonable, si tenemos presente que el lenguaje es conceptual y, por ende, si se aplica a materiales no conceptuales puede dar como resultado errores categoriales (…), como sucede por ejemplo cuando se intenta describir un color a un ciego. Esta limitación se hace especialmente evidente en la comunicación referente a estados alterados de conciencia. (…) Los estados alterados de conciencia se caracterizan por: 1. Inefabilidad: la experiencia es de un poder tal y tan diferente de la experiencia ordinaria que da la sensación de que desafía toda descripción. 2. Noética: hay una sensación incrementada de claridad y comprensión. 3. Percepción alterada del espacio y el tiempo. 4. Apreciación de la naturaleza holista, unitiva e integrada del universo, y de la propia unidad con él. 5. Intenso afecto positivo, incluyendo una sensación de la perfección del universo. (…) Hay diversas pruebas que hacen pensar que tales experiencias tienden a darse con más frecuencia entre quienes gozan de mayor salud psicológica. (…) En la psicoterapia transpersonal se considera que los impulsos en pro del crecimiento espiritual son básicos para la plenitud de la condición humana. Se supone que además de las necesidades básicas para la supervivencia –alimentación, vivienda y relaciones– se han de satisfacer las necesidades superiores de autorrealización para poder hablar de un funcionamiento pleno en niveles de salud óptimos. (…) En la terapia transpersonal, la conciencia es a la vez objeto e instrumento del cambio.”

Dijo el Buda

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Dijo el Buda, de Osho (Editorial Kairós)

“La vida no es un lecho de rosas. Es difícil y compleja. Es muy raro vivir en el auténtico sentido de la palabra. Nacer es una cosa y estar vivo otra muy distinta. Nacer es estar aquí biológicamente; estar vivo es una dimensión distinta, es la dimensión de la espiritualidad. A menos que una persona sea espiritual, no está todavía viva. Pero pasar de la esfera biológica a la espiritual es muy arduo y difícil. Es el mayor desafío que existe. Es el salto cuántico por excelencia… Del cuerpo al alma, de lo material a lo inmaterial, de lo visible a lo invisible, del tiempo a lo intemporal, de fuera adentro. Es muy difícil. (…) Si no eres feliz estando solo, ¿cómo vas a ser feliz con otra persona? Si eres infeliz estando solo, cuando te juntes con alguien llevarás tu infelicidad para compartir. Eso es todo lo que tienes, tu pobreza, tu podredumbre, tu desdicha, tu depresión, tu tristeza, tu ansiedad, tu congoja, tu angustia… tu malestar. (…) Nuestra mente ha sido condicionada de un modo erróneo. Puedes bailar sin público, ¿por qué no puedes amar si no hay nadie más? Puedes cantar sin oyentes, ¿por qué no puedes amar sin amante? Te han condicionado la mente de manera equivocada. Crees que sólo puedes amar cuando hay alguien a quien amar. (…) Encolerizarse es muy fácil. No es necesario ser consciente de la cólera, es como un robot. Alguien te insulta y tú te encolerizas. Dice el Buda que lo intentes: cuando alguien te insulte, permanece tranquilo y sosegado. No pierdas la oportunidad. Se trata de una oportunidad de salir de tu mundo mecánico. Es una oportunidad para ser más consciente. Esa persona está proporcionándote una maravillosa oportunidad de crecer. No te la pierdas.”

La libertad primera y última

Portada La libertad primera y última

La libertad primera y última, de Jiddu Krishnamurti (Editorial Kairós)

“La sociedad no existe por sí misma. La sociedad es lo que vosotros y yo hemos creado con nuestras relaciones; es la proyección hacia fuera de todos nuestros estados psicológicos internos. De modo que si vosotros y yo no nos comprendemos a nosotros mismos, la mera transformación de lo externo –que es la proyección de lo interno– no tiene importancia alguna. (…) Cuando esperamos de un sistema la transformación de la sociedad, no hacemos sino eludir la cuestión, porque un sistema no puede transformar al hombre; siempre es el hombre quien transforma al sistema, como lo demuestra la historia. Hasta que yo, en mi relación con vosotros, no me comprenda a mí mismo, seguiré siendo la causa del caos, del sufrimiento, de la destrucción, del miedo y de la brutalidad. (…) Si no cambiáis ahora, jamás cambiaréis; porque el cambio que se efectúe mañana será mera modificación, no transformación. (…) Creo que la mayoría de nosotros vemos la necesidad de una revolución interior, pues es lo único capaz de producir una transformación radical de lo externo, de la sociedad. Éste es el problema que a mí mismo y a todas las personas de intenciones serias nos preocupa. (…) Lo que sois, lo que pensáis y lo que sentís, lo que hacéis en vuestra existencia diaria, se proyecta hacia fuera, y eso es lo que constituye el mundo. (…) La revolución de la sociedad debe empezar por la transformación interior, psicológica, del individuo. (…) El conocimiento de uno mismo es el principio de la sabiduría, y por lo tanto el comienzo de la transformación.”

Un nuevo mundo, ahora

Portada Un nuevo mundo, ahora

Un nuevo mundo, ahora, de Eckhart Tolle (Random House Mondadori)

“La mayoría de los humanos sólo ve las formas exteriores, sin ser conscientes de la esencia interior, como tampoco son conscientes de su propia esencia y sólo se identifican con su forma física y psicológica. (…) Si no conoces los mecanismos básicos del funcionamiento del ego, no lo reconocerás, y te engañará una y otra vez para que te identifiques con él. Esto significa que se apodera de ti un impostor que finge ser tú. El acto mismo de reconocimiento es una de las maneras para que produzca el despertar. Cuando reconoces la inconsciencia que hay en ti, lo que hace posible esa nueva conciencia es precisamente la conciencia emergente, el despertar. No puedes luchar contra el ego y ganar, como no puedes luchar contra la oscuridad. Lo único necesario es la luz de la conciencia. Tú eres esa luz. (…) Crear sufrimiento sin darse cuenta: esa es la esencia de la vida inconsciente, eso es estar totalmente en las garras del ego. La incapacidad del ego para tener conciencia de sí mismo y ver lo que está haciendo alcanza grados sorprendentes e increíbles. Hará exactamente lo que condena en otros y no lo verá. Cuando se lo hacen notar, recurre a la indignación y a la negación, a argumentos ingeniosos y autojustificaciones para tergiversar los hechos. (…) Cuanto más fuerte sea tu ego, más probable será que creas percibir que otras personas son la principal fuente de problemas en tu vida. También es más que probable que hagamos difícil la vida de los demás. Pero, por su puesto, no nos daremos cuenta. Son siempre otros los que parecen hacérnoslo a nosotros. (…) Verdaderamente, muchas personas son ellas mismas su peor enemigo.”

La sabiduría del Eneagrama

Portada La sabiduria del eneagrama

La sabiduría del Eneagrama, de Don Richard Riso y Russ Hudson (Ediciones Urano)

“No importa cómo haya sido nuestro pasado, podemos estar seguros de que ni las experiencias más traumáticas de la infancia pueden hacer daño o destruir nuestra esencia. La esencia continúa siendo pura e inmaculada aunque esté constreñida y oscurecida por las estructuras de la personalidad. Si la persona procede de una familia muy inestable, esta estructura será extremadamente rígida y restrictiva; si proviene de una familia más estable, la estructura de su personalidad será más clara y flexible. En el caso de que procedas de una familia muy inestable, debe alentarte saber que tu yo esencial interior está completamente intacto y que siempre busca maneras de manifestarse. Al principio es posible que tengas que dedicar muchísimo tiempo y esfuerzo a trabajar en los desajustes ocurridos durante tu desarrollo, pero siempre contarás con el apoyo y la ayuda del núcleo de tu ser. Lo repetimos, por dolorosas que hayan sido nuestras primeras experiencias, no se puede dañar nuestra esencia. Nuestra esencia está esperando la oportunidad para revelarse. En un sentido muy real, estamos esperando la oportunidad de ser nosotros mismos. Nuestro espíritu anhela liberarse, expresarse, volver a la vida, estar en el mundo del modo como está destinado a estar. Sin embargo, lo irónico es que siempre tememos y nos resistimos a abrirnos a lo que es más real en nosotros. Pero cuando confiamos en este proceso y nos entregamos a él, surge nuestra verdadera naturaleza. El resultado es verdadera integridad, amor, autenticidad, creatividad, comprensión, orientación, alegría, poder y serenidad, todas las cualidades que siempre exigimos a la personalidad.”

La alegría de ser tú mismo

portada alegria ser tu mismo
La alegría de ser tú mismo, de Darío Lostado (Editorial Dilema)

“Muchos quieren cambiar el mundo, que el mundo cambie. Pero no empiezan por donde únicamente pueden empezar: cambiarse a sí mismos. Es el único camino. Los demás caminos son evasiones de ese reto que tenemos todos de ser hoy mejores que ayer para que el mundo también mejore. (…) Ser uno mismo es el mayor reto que tenemos en nuestra vida. Tenemos dos opciones: o vivir como personas con libertad interior o vivir manipulados, ajenos a nosotros mismos. (…) ¿Eres por lo menos consciente que estás amenazado constantemente por los condicionamientos de tu educación, propaganda, creencias, tradiciones, ideologías…? (…) No seas como un conjunto de espejos que reflejan lo que los demás esperan de ti para recibir el aplauso y la satisfacción de verte bien aceptado por los demás. Sé tú mismo. (…) ¿Cómo pretendes decir que conoces a tu familia y a la gente si no te conoces a ti? Si te conoces superficialmente, también superficialmente conocerás a tu familia y a los demás. Y los problemas también los conocerás en la superficie y las soluciones también serán superficiales. Y el mal permanecerá sin resolver y sin cambiar en el fondo. (…) En tu interior hay desorden, quizás. Pero ningún monstruo. No tengas miedo a entrar dentro de ti. No tengas miedo de conocerte. (…) Lo primero es conocerte, comprenderte, aceptarte y amarte. Si no te aceptas tú, ¿quién te va a aceptar? Si no te aceptas a ti, ¿a quién aceptarás? Si no te amas tú, ¿quién te amará? Si no te amas a ti, ¿a quién amarás?”

El hombre en busca de sentido

Portada El hombre en busca de sentido

El hombre en busca de sentido, de Viktor Frankl (Herder Editorial)

“Las experiencias de la vida en un campo de concentración demuestran que el hombre mantiene su capacidad de elección. (…) El hombre puede conservar un reducto de libertad espiritual, de independencia mental, incluso en aquellos crueles estados de tensión psíquica y de indigencia física. (…) Al hombre se le puede arrebatar todo salvo una cosa: la última de las libertades humanas –la elección de la actitud personal que debe adoptar frente al destino– para decidir su propio camino. (…) Cada hombre, aun bajo unas condiciones tan trágicas, guarda la libertad interior de decidir quién quiere ser –espiritual y mentalmente–, porque incluso en esas circunstancias es capaz de conservar la dignidad de seguir sintiendo como un ser humano. (…) Y es precisamente esta libertad interior la que nadie nos puede arrebatar, la que confiere a la existencia una intención y un sentido. (…) Cierto que la búsqueda humana de sentido y de valores puede nacer de una tensión interior y no de un equilibrio interno. Ahora bien, precisamente esa tensión es un requisito indispensable de salud mental. Me atrevería a afirmar que nada en el mundo ayuda a sobrevivir, aun en las peores condiciones, como la conciencia de que la vida esconde un sentido. Hay mucha sabiduría en las palabras de Nietzsche: El que tiene un porqué para vivir puede soportar casi cualquier cómo.”

El arte de amar

Portada El arte de amar

El arte de amar, de Erich Fromm (Ediciones Paidós Ibérica)

“Para la mayoría de la gente, el problema del amor consiste fundamentalmente en ser amado, y no en amar, no en la propia capacidad de amar. De ahí que para ellos el problema sea cómo lograr que se los ame, cómo ser dignos de amor. Para alcanzar ese objetivo, siguen varios caminos. Uno de ellos, utilizado en especial por los hombres, es tener éxito, ser tan poderoso y rico como lo permita el margen social de la propia posición. Otro, usado particularmente por las mujeres, consiste en ser atractivas, por medio del cuidado del cuerpo, la ropa, etc. (…) Amar es fundamentalmente dar, no recibir. (…) El amor es la única forma de conocimiento, que, en el acto de unión, satisface mi búsqueda. En el acto de amar, de entregarse, en el acto de penetrar en la otra persona, me encuentro a mí mismo, me descubro, nos descubro a ambos. (…) La felicidad del hombre moderno consiste en divertirse. Divertirse significa la satisfacción de consumir y asimilar artículos, espectáculos, comida, bebida, cigarrillos, gente, conferencias, libros, películas; todo se consume, se traga. El mundo es un enorme objeto de nuestro apetito, una gran manzana, una gran botella, un enorme pecho; todos succionamos, los eternamente expectantes, los esperanzados y los eternamente desilusionados.”